Que yo realice este blog fue algo azaroso, impensado, impulsivo. Supongo, pensando un poco en esta introducción, que este hecho responde a una especie de necesidad de compartir algo que siento que comparto solamente conmigo. A lo mejor esto no se dio así, hasta ahora, por pensar que no había nada lo suficientemente interesante que hubiera podido poner en un espacio como este, o que hubiera tenido sentido sacar para afuera. ¿Pero qué es lo tremendamente importante que uno espera que aparezca un día como para decir, "bueno sí, ahora abro las puertas de mi mundo, porque soy un ser realmente digno de conocer"? Este hecho seguramente no ocurra nunca.
El título del blog se debe a una obra de René Magritte de 1928/1928 que se llama La traición de las imágenes (Esto no es una Pipa) a la cual tuve acercamiento hace algunos años, a través de un filósofo amigo, y que me disparó incertidumbres respecto del sentido del arte y del pensamiento filosófico.
En la próxima entrada, les prometo que me explayaré sobre esta obra y un grupo de obras que fueron creadas con un propósito similar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario