domingo, 31 de julio de 2011

Redes sociales

Sigo posponiendo lo que les prometí en la primera entrada. Sin embargo, mientras tanto, comparto con ustedes un artículo sobre las redes sociales (en particular sobre facebook) tema en relación al cual la autora afirma: "Nos construimos a nosotros mismos en base a la mirada de los otros en las redes sociales".
Siempre, aunque particularmente últimamente, me he encontrado en reiteradas ocasiones autocriticándome respecto a cierta tendencia "viciosa" o constante que tengo de vivir enganchada a estas ventanas virtuales como son el chat, y las redes sociales en general, con el resto del "mundo". Pareciera que de la misma forma que uno siente que ya no puede prescindir del celular (en el cual ahora también tengo acceso a estos medios) tampoco puede hacerlo de ellas. Es como una necesidad constante de estar enterado, y de "formar parte", o de "no perderse de nada". Me pregunto, en realidad, qué sentido tiene esto; qué tanto tiempo nos "consume" de nuestra mente, y de nuestro tiempo real; qué tipo de crecimiento nos genera a nosotros como personas; y de qué manera uno genera vínculos más estrechos e interesantes con las demás personas. Y en general, la respuesta a todas estas preguntas, es que es poco o nada lo que el facebook contribuye a enriquecer la vida de la gente, a volverla más interesante, a ayudarla a comunicarse más, a estrechar sus lazos. Sin embargo, con todo esto, no quiero decir que el facebook o el twitter o el mismo chat sean malos en sí mismos. Al contrario, tienen sus virtudes, y como siempre, depende del uso que uno le de a ellas, pueden ser una herramienta más para ampliar nuestro universo mental, cultural, social. Pero en realidad, como uno puede percibir, en general, el uso de estos medios no cumple ese fin, sino que existe la tendencia a pensarnos, como dice la autora, o a crear nuestra propia identidad a través de los personajes que construimos en esos medios, y no a través de la búsqueda profunda que cada uno de nosotros debe realizar para llegar a lograr algo, o ser alguien, medianamente satisfecho, pleno, o interesante. Los adolescentes empiezan a construirse a través de estas redes sin haber transitado ni quince años de vida... gran parte de su vida se encuentra ahí depositada, sus motivaciones, sus acciones, sus fotos, todas en función de la mirada de los otros en la red social. El vivir en función de crear alguien para mostrarle al resto, en pensar constantemente en eso, genera una ansiedad, un vacío, una felicidad efímera y superficial. Esta situación difícilmente les permite a las personas tomarse el tiempo y darse la posibilidad de ir en busca de su propia esencia, realizar una búsqueda más profunda, más paciente, más intensa, más introspectiva. Además, esta realidad, gira más que nada en torno del individuo, de uno mismo, en relación a lo que se le quiere mostrar al resto, a la mirada de los otros sobre uno. Ese narcicismo y vanidad hace que el alimento de la red social sea fundamentalmente alimentar esos valores, y ningunos otros. El alimento del facebook no es un intercambio de ideas, o de puntos de vista sobre algo, o de intereses reales sobre una cosa, que puedan enriquecer el intercambio, sino que se basa en la creación de una imagen bastante superficial, que se comparte y se le muestra a los demás. Por su puesto, reitero, que no siempre es así, y no todo es negativo. Pero sí me parece que siempre y cuando esta forma de relacionarse no vaya más allá de los descripto anteriormente, no puede sacarse nada demasiado positivo de ello. No es necesariamente para eliminarlo, sino para considerarlo, para no perderlo de vista, para pensar en la propia vida "más allá de" las relaciones cibernéticas que nos mantienen alerta y se apoderan de nuestra cotideaneidad. Es para pensar en ir en busca de un crecimiento profundo, de construirnos a nosotros mismos a través de lo que hacemos, a través de hechos concretos, a diario, de búsquedas reales que nos acerquen a lo que nos apasiona, a las dudas que deseamos resolver, a las realidades que queremos develar.
Sin querer "profundizar banalmente" sobre el tema, les dejo acá el artículo que hecha un poco de luz respecto de la interacción de los seres humanos a través de las redes sociales, entre ellos, y con ellos mismos. Es corto, y vale la pena. Espero escribir pronto. Hasta la próxima,

Flor

http://www.lavanguardia.com/tecnologia/20110726/54191522828/yo-soy-mi-facebook.html

domingo, 24 de julio de 2011

Refugio

Me ausenté por varios días, pero acá estoy de vuelta. Debo decirles que no voy a compartir con ustedes lo que les prometí en la entrada anterior, no porque no sepa qué, dado que estoy particularmente interesada en el artículo de Michel Foucault "Esto no es una pipa", sino porque debo reseñarlo, y aún no lo hice. Por lo tanto, he decidido compartir otra de las cuestiones de las cuales disfruto muchísimo (y quizás sepa apreciar bastante más que el arte plástico) que es un cuento de "mi amado" Cortázar titulado "Me caigo me levanto". Quizás suene a libro de autoayuda, pero sabrán suponer que si proviene de este señor, nada más alejado a "algunas recetas sencillas para recomponerse de los bajones existenciales".
Las razones para compartirlo, son varias. Por un lado, como ya mencioné anteriormente, soy fanática de Cortázar, o, mejor dicho, de lo que escribe (aunque me sea difícil escindir al autor de su obra). Por otro, porque sí, es verdad, el título captó particularmente mi atención desde la posición de quien busca soluciones rápidas a "depresiones mundanas". Es decir, dicho simplonamente, andaba medio bajón y dije, a ver si justo este hombre me "salva", o, mejor dicho, su obra (aunque nadie salva a nadie ni nadie está salvado de atravesar experiencias de vida que implican sentimientos de angustia). En realidad, el cuento, no me salvó de nada (en el fondo tampoco estaba esperando que lo hiciera), sino que, a su manera, cumplió la misma función que cumplieron muchas otras obras de Julio en otros momentos de mi vida: se transformó en un refugio. Tanto el arte, como la literatura, en estos casos, pueden funcionar como excelentes refugios. A través de ellos se puede reír, llorar, ser feliz, angustiarse, enamorarse, sentir melancolía, dolor, transitar la soledad, dudar. Esta forma de enriquecer el propio universo, puede colaborar en resolver o superar algunas conflictos existenciales personales, fundamentalmente  "expandiendo nuestro mundo" y brindándole sentido a nuestra vida desde un lugar que no tiene relación directa con nosotros, con nuestra vida, o con lo que "nos pertenece". En el mismo transcurrir de la obra, uno puede sentir una gran plenitud, aún sintiendo una gran angustia. Entonces, ésta sería la segunda razón por la cual comparto este cuento. Y la tercera, finalmente, es porque el mismo no llegó a mí sino a través de una gran amiga, de otro gran refugio. Por eso también, porque fue ella quien me lo hizo leer, y creo que estuvo muy acertada haberlo hecho, le hago un pequeño agradecimiento público, y lo comparto con todos.
Espero que lo disfruten tanto como yo, y espero escribir pronto.
Acá les dejo el link: http://www.juliocortazar.com.ar/cuentos/mecaigo.htm

sábado, 2 de julio de 2011

Inicio

Que yo realice este blog fue algo azaroso, impensado, impulsivo. Supongo, pensando un poco en esta introducción, que este hecho responde a una especie de necesidad de compartir algo que siento que comparto solamente conmigo. A lo mejor esto no se dio así, hasta ahora, por pensar que no había nada lo suficientemente interesante que hubiera podido poner en un espacio como este, o que hubiera tenido sentido sacar para afuera. ¿Pero qué es lo tremendamente importante que uno espera que aparezca un día como para decir, "bueno sí, ahora abro las puertas de mi mundo, porque soy un ser realmente digno de conocer"? Este hecho seguramente no ocurra nunca.
El título del blog se debe a una obra de René Magritte de 1928/1928 que se llama La traición de las imágenes (Esto no es una Pipa) a la cual tuve acercamiento hace algunos años, a través de un filósofo amigo, y que me disparó incertidumbres respecto del sentido del arte y del pensamiento filosófico.
En la próxima entrada, les prometo que me explayaré sobre esta obra y un grupo de obras que fueron creadas con un propósito similar.